Controles a niños migrantes por parte de Seguridad Nacional generan preocupación en comunidades latinas

Diversas organizaciones han exigido al gobierno federal que suspenda temporalmente estas visitas y publique un protocolo claro que respete los derechos de los niños y sus familias.
Entrevistas sorpresa a niños migrantes. Crédito Imagen: iStock
9 meses ago

Visitas sin previo aviso a menores migrantes reavivan temores de vigilancia y ofensiva antiinmigrante

Agentes del Departamento de Seguridad Nacional realizan entrevistas sorpresa a niños migrantes bajo el pretexto de “verificaciones de bienestar”, lo que ha encendido alarmas entre defensores de los derechos humanos y comunidades latinas en EE.UU.

Niños migrantes bajo la lupa: operativos sin aviso previo despiertan críticas

Agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) han comenzado a realizar visitas no anunciadas a hogares donde residen menores migrantes, en lo que las autoridades federales califican como “verificaciones de bienestar”. Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes y líderes comunitarios han alzado la voz, denunciando que esta práctica genera miedo e incertidumbre en familias vulnerables.

Estas entrevistas, dirigidas a niños que han cruzado la frontera sin compañía de adultos, se presentan como parte de un esfuerzo por garantizar la seguridad de los menores. Pero en la práctica, muchos las perciben como una extensión de la política migratoria restrictiva de la actual administración, y una forma de vigilancia que recuerda los operativos migratorios más agresivos del pasado.

¿Qué son las “verificaciones de bienestar” y por qué generan alarma?

De acuerdo con voceros del DHS, estas entrevistas buscan asegurar que los menores estén siendo bien cuidados por sus patrocinadores—adultos responsables de acogerlos tras ser liberados de la custodia federal. Sin embargo, no existe una norma clara que defina cómo se llevan a cabo estas verificaciones, ni un protocolo público que garantice los derechos de los niños y sus familias durante el proceso.

Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes han expresado su preocupación. Según estas entidades, las visitas pueden resultar intimidantes, especialmente cuando los agentes se presentan en uniforme, sin previo aviso y con preguntas que los menores no están preparados para responder.

Impacto en la comunidad latina: miedo, desconfianza y retraimiento

En ciudades con alta concentración de población migrante, como Los Ángeles, Houston y Miami, el efecto de estas visitas ya se deja sentir. Familias latinas que acogen a menores reportan sentirse acosadas o vigiladas, lo que ha llevado a algunos a evitar servicios públicos por temor a posibles repercusiones legales.

“Estas acciones envían un mensaje claro de criminalización hacia niños que solo buscan una vida mejor y hacia quienes les brindan refugio”, declaró a BLUJOURNAL Rosa Gutiérrez, activista y defensora de derechos migratorios en California. “No se puede hablar de bienestar si la intervención se hace con tácticas policiales”.

¿Una nueva estrategia de control migratorio disfrazada?

Aunque el DHS insiste en que se trata de medidas de protección, expertos apuntan a que las llamadas “verificaciones de bienestar” podrían ser parte de una estrategia más amplia para reforzar los mecanismos de control migratorio. En lugar de centrarse en el apoyo y la integración de estos menores, las acciones actuales podrían tener un efecto disuasorio, limitando la voluntad de las familias a recibir o patrocinar niños migrantes.

“La línea entre protección y vigilancia se vuelve cada vez más delgada”, advirtió el abogado de inmigración Jorge Rivas. “Lo que preocupa es la falta de transparencia y la posibilidad de que esta práctica sea utilizada como herramienta de presión en procedimientos migratorios”.

Llamado a la transparencia y al respeto de los derechos de los menores

Diversas organizaciones han exigido al gobierno federal que suspenda temporalmente estas visitas y publique un protocolo claro que respete los derechos de los niños y sus familias. Además, se pide que estas verificaciones, si han de continuar, se realicen por personal capacitado en atención infantil, no por agentes uniformados de seguridad nacional.

En un contexto político tenso, donde la migración sigue siendo un tema divisivo, la comunidad latina en Estados Unidos vuelve a quedar en el centro del debate. La protección de los menores migrantes y el respeto a los derechos humanos deben prevalecer sobre cualquier agenda de control migratorio.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Latest from Blog

Don't Miss