El colapso de pensiones en hospitales afiliados a iglesias y otras organizaciones trastorna los planes de los jubilados.
En los últimos años, numerosos empleados de instituciones afiliadas a iglesias en Estados Unidos han enfrentado una realidad alarmante: la pérdida total o parcial de sus pensiones debido a vacíos legales que permiten a estas organizaciones evadir la supervisión federal. Esta situación ha dejado a miles de trabajadores sin la seguridad financiera que esperaban para su jubilación.
El caso de St. Clare’s Hospital
Anne Hotaling, una enfermera jubilada del St. Clare’s Hospital, es una de las 1,100 ex empleadas que perdieron parte o la totalidad de sus pensiones cuando el fondo de pensiones del hospital se declaró insolvente. Como muchas organizaciones afiliadas a iglesias, St. Clare’s optó por excluirse de la Ley de Seguridad de Ingresos de Jubilación para Empleados (ERISA, por sus siglas en inglés), una ley federal que protege los planes de pensiones. Esta exclusión dejó a los empleados sin los beneficios federales de jubilación que ERISA garantiza.
Vacíos legales y falta de protección
La exclusión de ERISA significa que estas organizaciones no están obligadas a mantener fondos de pensiones dedicados ni a contar con seguros federales que respalden las pensiones en caso de insolvencia. Vacíos legales y un estatus especial otorgado por el Servicio de Impuestos Internos (IRS) permiten que los planes de pensiones de iglesias operen bajo requisitos de financiamiento menos estrictos, dejando a los empleados en una posición vulnerable.
Acciones legales y medidas estatales
Ante esta problemática, se han presentado varias demandas y algunos estados, como Rhode Island, han introducido medidas para mejorar la transparencia financiera de los planes de pensiones de iglesias. Sin embargo, persisten desafíos significativos, y muchos jubilados han perdido la confianza en sus instituciones, enfrentando consecuencias financieras severas.
Situación en América Latina
Aunque este problema ha sido destacado en Estados Unidos, es relevante considerar cómo se manejan los planes de jubilación en instituciones religiosas en América Latina. En países como México, por ejemplo, los empleadores no están obligados por leyes federales a ofrecer planes de jubilación a sus empleados.
La falta de supervisión federal sobre los planes de jubilación de instituciones afiliadas a iglesias ha dejado a muchos empleados en una situación precaria. Es imperativo que se revisen las regulaciones actuales para garantizar que todos los trabajadores tengan acceso a una jubilación segura y protegida, independientemente de la naturaleza religiosa de su empleador.
Equipo BLUJOURNAL